martes, 2 de diciembre de 2014



Nuevo examen mamario

un nuevo dispositivo podría adelantarse al tradicional autoexamen: una “piel electrónica” que puede detectar pequeños bultos en el tejido mamario con una precisión que ni los dedos de un profesional podrían distinguir.

Esta nueva tecnología, desarrollada por Chieu Van Nguyen y Ravi Saraf F. de la Universidad de Nebraska-Lincoln (EEUU), podría conducir a mejorar las tasas de supervivencia del cáncer en más del 94% gracias a que es capaz de detectar un grumo o masa con menos de 10 milímetros de espesor.

El dispositivo, está hecho de nanopartículas y polímeros y, según los científicos, funciona con un nivel óptimo de sensibilidad para poder proporcionar imágenes de calidad sin realizar ningún tipo de presión o malestar sobre la mama.


 

Mano artificial

 Un nuevo sistema protésico diseñado por expertos de la Universidad Case Western Reserve y el Centro Médico Louis Stokes Cleveland Veterans Affairs permite a los pacientes que han perdido un miembro experimentar sensaciones similares a las que tendrían si aún lo conservasen. De este modo, por ejemplo, a una persona a la que le falte una mano se le erizaría el pelo del brazo cuando “tocase” con sus dedos biónicos alguna superficie que en su día le provocase dentera.

en realidad el afectado no puede “sentir” de verdad con su mano artificial, un programa informático traduce ese roce en señales eléctricas que luego envía a la partes no dañada de su miembro y a su cerebro. Para ello, se le implantan electrodos en los músculos que aún conserva. Sus desarrolladores destacan que este avance hace que los usuarios de determinadas prótesis las puedan manejar más fácilmente.







Parche dérmico



Desarrollado el físico químico Simón R. Corrie, de la Universidad de Queensland, en Australia, al frente de un equipo de investigadores, permitirá en el futuro a los médicos diagnosticar una enfermedad sin necesidad de tomar muestras de sangre


Un parche que detecta la presencia de unas proteínas relacionadas con el desarrollo de la malaria, una enfermedad que mata cada año a más de un millón de personas. Estos científicos señalan que no solo sería posible adaptar el ingenio para su uso en humanos, sino que también puede re-diseñarse para que pueda detectar otras pistas moleculares que señalen la presencia de distintas enfermedades.